jueves, 27 de junio de 2013

Capitulo 3.

Capitulo 3.
  • Y puedo saber por que?
  • Solo hazme caso, y sigue el plan vale? Cuando llegue el momento, te diré todo lo que tienes que saber.

Estuve mirando a esa mirada fria como unos 10 segundos más, hasta que le llamaron al su móvil.

    - _____ ya te puedes ir, ve preparando tus casas, hoy irás a la residencia.

Chasqueó los dedos, y uno de sus grandes troncos que tenia como guardaespaldas, me cogio de los hombros y me acompaño de nuevo a mi habitación.

Me abrió la puerta, empujó adentro con brusquedad y me cerro con llave.
Así era mi rutina.
Pocas veces podía ver la luz del sol, al menos que estuviera en un misión.
Si veía la luz, significa que en cualquier momento, personas inocentes perderían la vida por mi culpa.
Prefería no ver la luz más, si eso significa que estas personas vivirían felices.
  • ______ dentro de 8 min, Tolder irá a buscarte, como no estés preparada, ya sabes lo que te espera.

No dije nada, la vida me ha castigado así, supongo que debo de aguantarme.
Cogí un poco de ropa y la metí en una pequeña maleta.
Me puse una camiseta con la que se me veía la tripa, unos shorts de deporte, y mi skate.
Salí a la calle con Tolder, y allí ya estaban mis dos compañeras de misión, Sarah , Anne y Marina.
  • Hola de nuevo ____- dijeron con una sonrisa- Ya te echabamos de menos.

Ellas se sentían igual que yo, pero su nivel de superación y de aceptación era mucho mayor que el mio.
  • Hola chicas-le devolví la sonrisa.
  • Vamos ___, no estés así, cuanto antes terminemos la misión, muchísimo mejor ¿no crees?
Lancé un suspiró.

  • ____ cambia esa cara- oí la voz de mi tío,lo que provocó que un escalofrío recorriera mi espalda.
Asentí.

  • Vamos.

A los 10 minutos de viaje en coche, llegamos a la supuesta residencia donde ibamos a vivir durante esta misión.

  • Chicas, recordar, ceñiros a la misión.
  • Si Señor.-dijeron las chicas.

Yo solo asentí.

Me fue a dar un beso, pero me eche hacia atrás.

  • Hasta luego señor.-dijo seca.

Me cogió de la mano atrayéndome hacia él.

Me dio un abrazo. Y se acercó a mi oido.

  • _____ cambia esa cara.-me ordenó.

Le miré a su cara de odio de nuevo.

Cogí mi mochila, me la colgué, coloqué mi skate en el suelo,y me fui hacia la puerta.
Sarah,Marina y Anne me seguían desde atrás con sus respectivos skaters.

Cuando estuve allí, fui a pasar, pero en un momento, sin saber porqué, acabé llena de pintura verde.

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